”La fórmula de esta crema le hará perder 10
centímetros en
dos horas ¡sienta cómo se derrite la grasa en su cuerpo!”.
Las
autoridades luchan contra este tipo de publicidad engañosa,
multan a
sus responsables y decomisan sus productos, pero miles de consumidores
van en la dirección contraria. Astro
Diet, Body Signer, Fat Seltzer, Calcio de Coral, Natural Breast y
LipoSlim son algunos de los más de 50 productos en forma de
pastillas o
crema que se venden en algunas farmacias y a través de espacios
contratados en televisión con la promesa de provocar
adelgazamiento,
dar energía, reafirmar tejidos y hasta de mejorar la potencia
sexual.
Los costos de estos productos van de 40 a 50 dólares la unidad,
pero
una promoción televisiva ”de último minuto”, algo
común en los
programas que los anuncian, puede hacer bajar su precio a menos de la
tercera parte y además agregar algún premio.
”Si no llama ahora (para comprar el producto) nunca podrá tener
la
figura que siempre quiso”, añaden muchas de estas publicidades.
Según autoridades sanitarias de México, se trata de
productos que en
muchos casos no son más que fibras vegetales, aceites o mezclas
de
diferentes sustancias, que pueden ser inocuas, pero también
peligrosas
para la salud.
Más de 30 toneladas de los llamados ”productos milagro” fueron
decomisadas en los primeros cuatro meses del año con el
argumento de
que no cumplían con la normativa vigente, pero muchos de ellos
igual se
siguen ofreciendo en varios canales de televisión locales y en
farmacias.
Con la oposición declarada de los importadores o fabricantes de
tales
productos, el parlamento aprobó a fines de abril una nueva ley
que
permitirá multar con unos 45.000 dólares a las empresas
que mientan en
su publicidad.
Los laboratorios Genomma Lab, Golden Harvest y Naturezza, fabricantes
mexicanos de algunos de estos productos, sostienen que la
Secretaría de
Salud realiza una campaña de desprestigio en contra atendiendo
presiones de los grandes laboratorios transnacionales. Sus voceros,
afirman que lo que venden está respaldado por investigaciones
científicas.
Pero la estatal Comisión Federal contra Riesgos Sanitarios
rechaza la
acusación y advirtió que aplicará la ley en
defensa de los
consumidores.
”Véase delgado por siempre con nuestro sistema natural de
pérdida de
peso, es rápido y no tiene rebote”, indica la publicidad de uno
de los
productos, mientras otro afirma: ”las enzimas inhiben la
absorción de
grasa, por eso sólo tiene que tomarlo antes de la comida para
que todas
esas calorías no lleguen a su organismo”.
”El gobierno y los legisladores se declaran en guerra contra los
productos milagro, pero cualquier persona puede ir a ciertas farmacias
o prender la televisión y comprobar que ahí siguen y que
se venden
bien, lo que demuestra que no hay real voluntad política”,
señaló a IPS
Arturo Lomelí, presidente de la no gubernamental
Asociación de Estudios
para la Defensa del Consumidor.
”Hay demanda y ese es el motor de estos productos que los compra la
gente, básicamente por ignorancia, pero a algunos hasta les
funciona
pues actúan como placebos, aunque ¡cuidado! también
podrá matar a
alguien”, dijo Lomelí.
El médico Marco Zambrano, quien trabaja en una clínica
privada donde se
tratan problemas de obesidad, declaró a IPS que laboratorios
como
Genomma Lab y Naturezza, juegan ”al gato y el ratón” con las
autoridades.
”Presentan productos dudosos, los venden varias semanas y luego
terminan sancionados por el gobierno, pero más tarde regresan
con otro
similar y repiten la historia. En el proceso ganan mucho dinero, mucho
más que lo que les representa las multas o decomisos”, sostuvo.
Diversas organizaciones médicas, como la nacional de
Dermatólogos, han
reclamado en varias ocasiones al gobierno de Vicente Fox para frenar el
negocio de los productos milagro.
Uno de cada 1.000 consumidores de estos productos presenta problemas
hepáticos agudos y desencadenan cirrosis, afirmó Rafael
Pérez, médico
investigador del estatal Hospital General, ubicado en la capital.
Una encuesta realizada en noviembre a 300 personas en la capital
mexicana por la estatal Procuraduría Federal del Consumidor
(Profeco)
indicó que 32 por ciento de las mujeres entrevistadas
reconoció haber
probado productos milagro, frente a 10 por ciento de hombres.
El sondeo también reveló que los más usados son
Redugrass, Slim Fast,
Fat Away, todos dirigidos a reducir el peso de las personas.
La mitad de los consultados declaró que usarían productos
milagro para adelgazar si éstos son ”aparentemente confiables”.
Datos oficiales, por otra parte, indican que 50 por ciento de los
mexicanos sufre de sobrepeso.
”Espero que el gobierno tome en serio el combate a los productos
engañosos y que use toda su fuerza para frenarlos, pues de los
contrario pronto vamos a toparnos con algunos casos de muerte entre
quienes los consumen”, advirtió el presidente de la
Asociación de
Estudios para la Defensa del Consumidor.
Los productos milagro no están avalados en investigaciones
científicas
y ”lo único que sabemos de ellos es que se anuncian en
televisión y que
prometen revivir muertos”, declaró el médico Gustavo
Hernández,
director de Comunicación y Ciencia de la Asociación
Mexicana de
Industrias de Investigación Farmacéutica.
Hernández añadió que los distribuidores y fabricantes de los productos
"tomaron desprevenido a todo el mundo, saltaron a la televisión y
crearon un negocio millonario engañando al público".